miércoles, 23 de diciembre de 2009

Princesita.


Esa princesita, como tu la llamabas, quiere escapar de todo lo que hay a su alrededor, porque todo le recuerda a ti.
Pero no puede, no tiene alas...
Aún es muy joven para poder volar y escapar de ti, y, aunque tú ya no la escuches, ella sigue gritando, intentado que alguien se de cuenta del lugar en el que está...
Solo quiere aprender a sobrevivir sin ti y sin los sueños que se rompieron al descubrir que todo en lo que creía, eran burdas mentiras.
Ella era solo una princesita tonta que te creyó sin pensar por solo ver lo que tú decías.

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